El escándalo protagonizado por una astronauta acusada de intento de homicidio en primer grado al acosar a su rival de amores ha provocado un profundo malestar en la comunidad espacial de Estados Unidos. Por primera vez en la historia de la agencia espacial, sus autoridades han tenido que hablar no para referirse a las misiones de sus transbordadores o los viajes de sus naves a los extramuros del Universo.