La sucesora de la EOS 5D, que dispone de un cuerpo compacto, ligero y protegido contra los agentes atmosféricos, incorpora un nuevo sensor Canon CMOS, con una sensibilidad ISO de hasta 25.600 que permite fotografiar casi en la oscuridad. El nuevo procesador DIGIC 4, en combinación con el sensor CMOS mejorado, permite conseguir una calidad como la de las cámaras de formato medio, a una velocidad de hasta 3,9 fotogramas por segundo y hasta un máximo de 310 imágenes.
