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Foto de la primera FLOR que ha crecido en la Estación Espacial Internacional
Esta maravilla la ha dado a conocer la NASA.
Es un experimento llevado a cabo en la Estación Espacial Internacional que ha durado DOS años. Son "zinnias" que han podido abrirse fuera de la gravedad terrestre.
Hasta ahora sí se habían desarrollado otros vegetales. Pero es la primera en florecer. Ahí la tienes :)
Más información,? ahí tienes:
https://www.nasa.gov/image-feature/first-flower-grown-in-space-stations-veggie-facility
Primer Comandante europeo de la ESTACIÓN ESPACIAL INTERNACIONAL

Este próximo fin de semana, el astronauta de la ESA Frank De Winne (foto)se convertirá en el primer comandante europeo de la Estación Espacial Internacional ( ISS ).
Frank De Winne será el primer astronauta de nacionalidad diferente a la americana o a la rusa que asuma el cargo de comandante de la ISS.
El 13 de Octubre, la Agencia Espacial Europea organizará una llamada en directo a la ISS, brindando a los medios de comunicación la oportunidad de hablar con el nuevo comandante europeo de la ISS desde el Centro de Control de Columbus en Alemania.
Frank De Winne será el primer astronauta de nacionalidad diferente a la americana o a la rusa que asuma el cargo de comandante de la ISS.
El 13 de Octubre, la Agencia Espacial Europea organizará una llamada en directo a la ISS, brindando a los medios de comunicación la oportunidad de hablar con el nuevo comandante europeo de la ISS desde el Centro de Control de Columbus en Alemania.
La Estación Espacial Internacional recibe inquilinos
La Soyuz TMA-13 lleva a bordo a la nueva tripulación permanente de la Estación Espacial Internacional y al sexto turista espacial.
Los nuevos tripulantes de la Estación son el ruso Yuri Lonchakov, el estadounidense Michael Fincke y el turista espacial Richard Garriott, quien regresará a la Tierra el próximo 24 de octubre,junto a Volkov y Kononenko, a bordo de la Soyuz TMA-12.
La Soyuz TMA-13 despegó el 12 de octubre (PUEDES VER EL VIDEO DE AQUEL EXITOSO DÍA)
Éxito en el lanzamiento del “Columbus” que convierte a Europa en miembro de pleno derecho de la Estación Espacial Internacional

El laboratorio espacial Columbus, la principal aportación de la Agencia Espacial Europea (ESA) a la Estación Espacial Internacional (EEI), cuyo lanzamiento se ha completado esta madrugada con éxito, saca a Europa de la "fase de arrendamiento" en la que se encontraba en la Estación Espacial. Europa, según Vicente Gómez representante de la ESA en España, es ya "una propietaria más", que no deberá llegar a acuerdos con las agencias rusa o estadounidense para realizar experimentos en la plataforma orbital, como ha ocurrido hasta ahora.
La nave partió a las 14.45 hora local (19.45 GMT) después de que su salida fuera suspendida en varias ocasiones el pasado mes de diciembre, debido a problemas en los sensores situados en el tanque exterior de combustible. El astronauta de la NASA Steve Frick dirige la tripulación de seis personas: el piloto Alan Poindexter y los especialistas Leland Melvin, Rex Walheim, Stanley Love y los miembros de la Agencia Espacial Europea (ESA) Hans Schlegel y Leopold Eyharts.
En el Programa Columbus participan diez países europeos miembros de la ESA; de ellos, Alemania es el primer contribuyente con una aportación del 41 por ciento y le siguen Italia con el 23 por ciento y Francia con el 18 por ciento.España, que aporta algo más del 6 por ciento de los presupuestos de la ESA, participa en el Programa Columbus con un dos por ciento de sus costes.
El Columbus es transportado hasta la Estación Espacial Internacional por el transbordador espacial estadounidense Atlantis desde el Centro Espacial Kennedy en Florida (Estados Unidos), en una misión que durará once días.
Según el Jefe de Ingeniería de Soporte al Producto de la ESA, Jesús Jiménez, el Columbus permitirá "hacer Ciencia" en su interior pocas semanas después de su acoplamiento, a diferencia de lo que ocurrió con laboratorio Destiny de la NASA, instalado en 2001, y de lo que sucederá con el módulo japonés Kibo, que necesitará varios meses para realizar experimentación.
El diseño único del Columbus, de forma cilíndrica y dimensiones de 6,7 metros de largo por 4,5 metros de ancho, hará posible que hasta tres astronautas puedan trabajar al mismo tiempo en su interior.
La estructura del Columbus, más compacta que la del americano y el japonés, permite integrar en este lanzamiento diversos experimentos, que harán posible realizar muy pronto investigación sobre cuestiones como Física de Fluidos o Biología.
España participa, a través del Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial (INTA), en el experimento "TRIBOLAB (Laboratorio de Tribología), que viajará a bordo del Columbus y que servirá para ensayar el comportamiento de nuevos lubricantes sólidos desarrollados para entornos muy agresivos, similares a los del espacio.
La nave partió a las 14.45 hora local (19.45 GMT) después de que su salida fuera suspendida en varias ocasiones el pasado mes de diciembre, debido a problemas en los sensores situados en el tanque exterior de combustible. El astronauta de la NASA Steve Frick dirige la tripulación de seis personas: el piloto Alan Poindexter y los especialistas Leland Melvin, Rex Walheim, Stanley Love y los miembros de la Agencia Espacial Europea (ESA) Hans Schlegel y Leopold Eyharts.
En el Programa Columbus participan diez países europeos miembros de la ESA; de ellos, Alemania es el primer contribuyente con una aportación del 41 por ciento y le siguen Italia con el 23 por ciento y Francia con el 18 por ciento.España, que aporta algo más del 6 por ciento de los presupuestos de la ESA, participa en el Programa Columbus con un dos por ciento de sus costes.
El Columbus es transportado hasta la Estación Espacial Internacional por el transbordador espacial estadounidense Atlantis desde el Centro Espacial Kennedy en Florida (Estados Unidos), en una misión que durará once días.
Según el Jefe de Ingeniería de Soporte al Producto de la ESA, Jesús Jiménez, el Columbus permitirá "hacer Ciencia" en su interior pocas semanas después de su acoplamiento, a diferencia de lo que ocurrió con laboratorio Destiny de la NASA, instalado en 2001, y de lo que sucederá con el módulo japonés Kibo, que necesitará varios meses para realizar experimentación.
El diseño único del Columbus, de forma cilíndrica y dimensiones de 6,7 metros de largo por 4,5 metros de ancho, hará posible que hasta tres astronautas puedan trabajar al mismo tiempo en su interior.
La estructura del Columbus, más compacta que la del americano y el japonés, permite integrar en este lanzamiento diversos experimentos, que harán posible realizar muy pronto investigación sobre cuestiones como Física de Fluidos o Biología.
España participa, a través del Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial (INTA), en el experimento "TRIBOLAB (Laboratorio de Tribología), que viajará a bordo del Columbus y que servirá para ensayar el comportamiento de nuevos lubricantes sólidos desarrollados para entornos muy agresivos, similares a los del espacio.
El millonario estadounidense Charles Simonyi, recién llegado de la Estación Espacial Internacional (EEI), dice que sólo podría aguantar un mes allí.

El millonario estadounidense Charles Simonyi, recién llegado de la Estación Espacial Internacional (EEI), dijo hoy que podría haber vivido un mes entero en la órbita, pero no medio año como los cosmonautas profesionales.
"Pienso que en la EEI me pude haber quedado un mes sin problemas, pero seis meses es un período muy serio, que requiere un entrenamiento que yo no tengo", dijo Simonyi en la primera conferencia de prensa tras su regreso del espacio, el pasado sábado.
En compañía del cosmonauta ruso Mijaíl Tiurin y el estadounidense de origen español Michael López-Alegría, Simonyi afirmó que el momento que más le impresionó en su viaje fue el acoplamiento de la nave Soyuz TMA-10 con la EEI el pasado 9 de abril.
Simonyi, de 58 años, fue el quinto turista en visitar la EEI, donde permaneció casi catorce días debido a que el viaje de regreso se retraso un día, asunto que motivó el interés de la prensa.
El aplazamiento del regreso de la Soyuz se debió a que en la región de Arkalik, en el norte de Kazajistán donde debía aterrizar la nave, se produjo una inundación.
A su vez, Tiurin y López-Alegría establecieron un récord personal de estancia de una tripulación permanente de la EEI en el espacio, con 215 jornadas, incluidos los dos días del vuelo de ida.
Simonyi reveló a la prensa que tiene planes de volver a Rusia dentro de seis meses para recibir a los cosmonautas rusos Fiódor Yurchijin y Oleg Kótov, quienes le acompañaron en el viaje de ida a la EEI en la Soyuz TMA-10.
Yurchuijin y Kótov actualmente integran la décimo quinta expedición (EEI-15) junto a la estadounidense Sunita Williams, quien se encuentra en el ingenio espacial desde el pasado mes de diciembre.
Por su parte, López-Alegría dijo que le dio pena abandonar la EEI tras casi siete meses de estadía, en lugar de los seis previstos.
"Incluso pasados siete meses, con gusto me hubiese quedado más tiempo, hasta sentí un poco de tristeza cuando llegó el momento de regresar a casa", dijo López-Alegría, un poco turbado ante su esposa y su hijo.
Considerado uno de los astronautas más experimentados de la NASA, López-Alegría dijo que los vuelos en los transbordadores estadounidenses y la permanencia en la EEI suponen situaciones psicológicas muy diferentes para los cosmonautas.
"Durante los vuelos en los transbordadores los astronautas cumplen las misiones como robots, mientras que en la EEI durante meses se aprende a vivir en órbita", subrayó.
Al explicar cómo transcurre la vida de un cosmonauta a bordo, Tiurin resaltó que lo más grato es recordar a los seres queridos y los detalles más sencillos de la vida en la Tierra.
En cuanto a su experiencia personal, Tiurin dijo que sintió especial alegría cuando le informaron de que se había convertido en abuelo a 360 kilómetros de altura sobre la Tierra.
"Pienso que en la EEI me pude haber quedado un mes sin problemas, pero seis meses es un período muy serio, que requiere un entrenamiento que yo no tengo", dijo Simonyi en la primera conferencia de prensa tras su regreso del espacio, el pasado sábado.
En compañía del cosmonauta ruso Mijaíl Tiurin y el estadounidense de origen español Michael López-Alegría, Simonyi afirmó que el momento que más le impresionó en su viaje fue el acoplamiento de la nave Soyuz TMA-10 con la EEI el pasado 9 de abril.
Simonyi, de 58 años, fue el quinto turista en visitar la EEI, donde permaneció casi catorce días debido a que el viaje de regreso se retraso un día, asunto que motivó el interés de la prensa.
El aplazamiento del regreso de la Soyuz se debió a que en la región de Arkalik, en el norte de Kazajistán donde debía aterrizar la nave, se produjo una inundación.
A su vez, Tiurin y López-Alegría establecieron un récord personal de estancia de una tripulación permanente de la EEI en el espacio, con 215 jornadas, incluidos los dos días del vuelo de ida.
Simonyi reveló a la prensa que tiene planes de volver a Rusia dentro de seis meses para recibir a los cosmonautas rusos Fiódor Yurchijin y Oleg Kótov, quienes le acompañaron en el viaje de ida a la EEI en la Soyuz TMA-10.
Yurchuijin y Kótov actualmente integran la décimo quinta expedición (EEI-15) junto a la estadounidense Sunita Williams, quien se encuentra en el ingenio espacial desde el pasado mes de diciembre.
Por su parte, López-Alegría dijo que le dio pena abandonar la EEI tras casi siete meses de estadía, en lugar de los seis previstos.
"Incluso pasados siete meses, con gusto me hubiese quedado más tiempo, hasta sentí un poco de tristeza cuando llegó el momento de regresar a casa", dijo López-Alegría, un poco turbado ante su esposa y su hijo.
Considerado uno de los astronautas más experimentados de la NASA, López-Alegría dijo que los vuelos en los transbordadores estadounidenses y la permanencia en la EEI suponen situaciones psicológicas muy diferentes para los cosmonautas.
"Durante los vuelos en los transbordadores los astronautas cumplen las misiones como robots, mientras que en la EEI durante meses se aprende a vivir en órbita", subrayó.
Al explicar cómo transcurre la vida de un cosmonauta a bordo, Tiurin resaltó que lo más grato es recordar a los seres queridos y los detalles más sencillos de la vida en la Tierra.
En cuanto a su experiencia personal, Tiurin dijo que sintió especial alegría cuando le informaron de que se había convertido en abuelo a 360 kilómetros de altura sobre la Tierra.
Ya ha vuelto de sus "vacaciones" el turista ESPACIAL:Charles Simonyi

La nave Soyuz TMA-9 con dos astronautas y el quinto turista cósmico, el millonario estadounidense de origen húngaro Charles Simonyi, aterrizó hoy en las estepas de Asia Central, 135 kilómetros la norte de la ciudad kazaja de Dzheskazgán.
El módulo de descenso tocó tierra a las 12.31 GMT, con tan solo un minuto de retraso respecto a la hora anunciada pero en el lugar preciso, según informó la agencia oficial rusa ITAR-TASS.
Junto a Simonyi, uno de los fundadores de Microsoft, regresaron de la Estación Espacial Internacional (EEI) el cosmonauta ruso Mijaíl Tiurin y el estadounidense de origen español Michael López-Alegría, quienes pasaron más medio año en órbita como integrantes de la décimo cuarta tripulación (EEI-14).
En la zona del aterrizaje, los astronautas fueron recibidos por miembros de los equipos de rescate, que siguieron el descenso en aviones, helicópteros y vehículos todoterreno.
El retorno de la Soyuz fue aplazado un día por una inundación en la región de Arkalik, en el norte de Kazajistán, donde inicialmente debía aterrizar, y hubo que cambiar el lugar para garantizar la seguridad de los cosmonautas y el acceso de los grupos de rescate.
En la estación espacial permanecen los miembros de la tripulación EEI-15, los rusos Fiódor Yurchijin y Oleg Kótov, que llegaron a la órbita con Simonyi a bordo de nave la Soyuz TMA-10 el 9 de abril y reemplazaron a Tiurin y López-Alegría.
Junto a ellos, como tercera integrante de la EEI-15, se encuentra la astronauta de la NASA Sunita Williams, quien llegó al laboratorio orbital en el transbordador Discovery el pasado mes de diciembre.
Simonyi, que pagó por su viaje al cosmos entre 20 y 25 millones de dólares, batió el récord de permanencia de un astronauta no profesional en el espacio, con casi 14 días, gracias al cambio de fecha de regreso de la Soyuz.
A su vez, Tiurin y López-Alegría establecieron un récord personal de estancia de una tripulación permanente de la EEI en el espacio, con 215 jornadas, que incluyen los dos días del vuelo de ida.
Las llamadas tripulaciones permanentes suelen pasar a bordo de la estación espacial aproximadamente medio año, y el récord anterior pertenecía a una expedición ruso-estadounidense que en 2001-2002 acumuló 196 días en la órbita.
Los récords absolutos de permanencia en el espacio pertenecen a los cosmonautas rusos, que los establecieron a bordo de la emblemática estación orbital soviética Mir, hundida en el océano Pacífico en marzo de 2001.
El cosmonauta Serguéi Krikaliov ostenta el récord absoluto de 806 días en el espacio acumulados en seis vuelos y le siguen Serguéi Avdéyev, con 747, y Valeri Poliakov, con 678 días en sólo dos viajes espaciales.
El módulo de descenso tocó tierra a las 12.31 GMT, con tan solo un minuto de retraso respecto a la hora anunciada pero en el lugar preciso, según informó la agencia oficial rusa ITAR-TASS.
Junto a Simonyi, uno de los fundadores de Microsoft, regresaron de la Estación Espacial Internacional (EEI) el cosmonauta ruso Mijaíl Tiurin y el estadounidense de origen español Michael López-Alegría, quienes pasaron más medio año en órbita como integrantes de la décimo cuarta tripulación (EEI-14).
En la zona del aterrizaje, los astronautas fueron recibidos por miembros de los equipos de rescate, que siguieron el descenso en aviones, helicópteros y vehículos todoterreno.
El retorno de la Soyuz fue aplazado un día por una inundación en la región de Arkalik, en el norte de Kazajistán, donde inicialmente debía aterrizar, y hubo que cambiar el lugar para garantizar la seguridad de los cosmonautas y el acceso de los grupos de rescate.
En la estación espacial permanecen los miembros de la tripulación EEI-15, los rusos Fiódor Yurchijin y Oleg Kótov, que llegaron a la órbita con Simonyi a bordo de nave la Soyuz TMA-10 el 9 de abril y reemplazaron a Tiurin y López-Alegría.
Junto a ellos, como tercera integrante de la EEI-15, se encuentra la astronauta de la NASA Sunita Williams, quien llegó al laboratorio orbital en el transbordador Discovery el pasado mes de diciembre.
Simonyi, que pagó por su viaje al cosmos entre 20 y 25 millones de dólares, batió el récord de permanencia de un astronauta no profesional en el espacio, con casi 14 días, gracias al cambio de fecha de regreso de la Soyuz.
A su vez, Tiurin y López-Alegría establecieron un récord personal de estancia de una tripulación permanente de la EEI en el espacio, con 215 jornadas, que incluyen los dos días del vuelo de ida.
Las llamadas tripulaciones permanentes suelen pasar a bordo de la estación espacial aproximadamente medio año, y el récord anterior pertenecía a una expedición ruso-estadounidense que en 2001-2002 acumuló 196 días en la órbita.
Los récords absolutos de permanencia en el espacio pertenecen a los cosmonautas rusos, que los establecieron a bordo de la emblemática estación orbital soviética Mir, hundida en el océano Pacífico en marzo de 2001.
El cosmonauta Serguéi Krikaliov ostenta el récord absoluto de 806 días en el espacio acumulados en seis vuelos y le siguen Serguéi Avdéyev, con 747, y Valeri Poliakov, con 678 días en sólo dos viajes espaciales.
Bill Gates también quiere ir al espacio, según su AMIGO, YA ESPACIAL, Charles Simonyi.

Bill Gates (en la foto), el hombre más rico de mundo, quiere volar al espacio, reveló su amigo Charles Simonyi, que actualmente se encuentra como turista cósmico en la Estación Espacial Internacional (EEI).
Durante un puente televisivo con la Tierra reproducido hoy por el canal Vesti, el cosmonauta ruso Fiódor Yurchijin afirmó que Simonyi le ha revelado que Gates, dueño del imperio Microsoft, también quiere visitar la EEI y experimentar nuevas sensaciones.
"Charles nos dijo que Bill Gates también quiere conquistar el espacio. Quiere decir que alguno de nosotros volará al espacio en el futuro con el mismísimo Bill Gates. Para mi ésta ha sido la mayor sorpresa de este vuelo", dijo Yurchijin.
Simonyi y Yurchijin participaron en el puente televisivo junto a los demás inquilinos de la EEI, los rusos Oleg Kótov y Mijaíl Tiurin y los estadounidenses Michael López Alegría y Sunita Williams, la única mujer a bordo.
Charles Simonyi, de 58 años, fue uno de los fundadores de Microsoft, de donde se retiró en 1981, pero sigue siendo amigo de Bill Gates, quien apoyó su decisión de emprender una aventura espacial, por la que desembolsó unos 25 millones de dólares.
Simonyi llegó a la EEI con Yurchijin y Kótov en una nave rusa el pasado lunes y permanecerá a bordo hasta el próximo día 20, cuando regresará a la Tierra en compañía de López-Alegría y Tiurin.
El turismo cósmico, a un precio de entre 20 y 25 millones de dólares, lo inauguró el californiano Dennis Tito con un viaje a la Estación Espacial en mayo de 2001.
El segundo fue el sudafricano Marc Shuttleworth, quien realizó en la EEI pruebas científicas relacionadas con el sida en 2002, y el tercero, el científico estadounidense Grigory Olsen, en 2005.
La última en visitar la ISS fue Anousha Ansari, millonaria norteamericana de procedencia iraní, la primera mujer turista en visitar el ingenio espacial, en septiembre del año pasado.
Durante un puente televisivo con la Tierra reproducido hoy por el canal Vesti, el cosmonauta ruso Fiódor Yurchijin afirmó que Simonyi le ha revelado que Gates, dueño del imperio Microsoft, también quiere visitar la EEI y experimentar nuevas sensaciones.
"Charles nos dijo que Bill Gates también quiere conquistar el espacio. Quiere decir que alguno de nosotros volará al espacio en el futuro con el mismísimo Bill Gates. Para mi ésta ha sido la mayor sorpresa de este vuelo", dijo Yurchijin.
Simonyi y Yurchijin participaron en el puente televisivo junto a los demás inquilinos de la EEI, los rusos Oleg Kótov y Mijaíl Tiurin y los estadounidenses Michael López Alegría y Sunita Williams, la única mujer a bordo.
Charles Simonyi, de 58 años, fue uno de los fundadores de Microsoft, de donde se retiró en 1981, pero sigue siendo amigo de Bill Gates, quien apoyó su decisión de emprender una aventura espacial, por la que desembolsó unos 25 millones de dólares.
Simonyi llegó a la EEI con Yurchijin y Kótov en una nave rusa el pasado lunes y permanecerá a bordo hasta el próximo día 20, cuando regresará a la Tierra en compañía de López-Alegría y Tiurin.
El turismo cósmico, a un precio de entre 20 y 25 millones de dólares, lo inauguró el californiano Dennis Tito con un viaje a la Estación Espacial en mayo de 2001.
El segundo fue el sudafricano Marc Shuttleworth, quien realizó en la EEI pruebas científicas relacionadas con el sida en 2002, y el tercero, el científico estadounidense Grigory Olsen, en 2005.
La última en visitar la ISS fue Anousha Ansari, millonaria norteamericana de procedencia iraní, la primera mujer turista en visitar el ingenio espacial, en septiembre del año pasado.
Charles Simonyi y los dos cosmonautas rusos que le acompañan HAN LLEGADO YA a la Estación Espacial Internacional, SU CASA HASTA EL 20 DE ABRIL.

La operación de enganche de la Soyuz TMA-10 al módulo ruso Zariá de la EEI se efectuó de forma automática a las 19.11 GMT, un minuto antes de la hora inicialmente prevista, informó a la prensa el Centro de Control de Vuelos Espaciales de Rusia (CCVE).
Conforme las normas vigentes, la Soyuz antes de acoplarse dio una vuelta en torno a la plataforma orbital, y sus tripulantes hasta el final de la maniobra y la apertura de las escotillas visten sus escafandras espaciales, dijo un portavoz del Centro a Interfax.
En la sede del CCVE, en la ciudad de Koroliov a las afueras de Moscú, amigos personales del turista y familiares de los cosmonautas aplaudieron cuando se produjo el enganche, que observaron en una gran pantalla con imágenes recibidas en directo desde el espacio.
La Soyuz TMA-10 fue lanzada al espacio el pasado sábado con ayuda de un cohete portador Soyuz-FG, que despegó a las 17.31 GMT desde el cosmódromo de Baikonur, en Kazajistán, Asia Central.
Una vez comprobados los sistemas de enganche y nivelada la presión atmosférica entre la Soyuz TMA-10 y la EEI, se abrirán las escotillas y los recién llegados serán recibidos por los inquilinos del laboratorio espacial.
La EEI actualmente está habitada por el ruso Mijaíl Tiurin y los estadounidenses Michael López-Alegría y Sunita Williams, que conforman la décimo cuarta expedición (EEI-14).
Yurchijin y Kótov llegan a la EEI en calidad de integrantes de décimo quinta expedición (EEI-15), en una misión que durará al menos 189 días.
Una vez a bordo de la EEI, Simonyi (FOTO-IZQUIERDA), Yurchijin y Kótov podrán comer alimentos calientes, porque en los dos días que duró el vuelo de ida en la Soyuz TMA-10 sólo pudieron consumir comida fría.
De origen húngaro y 58 años, Simonyi es un millonario reconocido en el mundo de la informática y co-fundador de la empresa Microsoft, donde trabajo hasta 1981 en el desarrollo de importantes proyectos como Words y Excel.
Durante los próximos ocho días, en compañía de los tres rusos y sus dos compatriotas, Simonyi, el quinto turista en visitar la EEI, desarrollará experimentos para agencias espaciales y empresas comerciales de Europa y Japón y ofrecerá entrevistas por internet.
Mientras, los rusos y estadounidenses comenzarán las actividades relacionadas con el relevo de las expediciones EEI-14 y EEI-15, que incluyen inventarios, inspecciones técnicas y otras formalidades.
Yurchijin y Kótov reemplazarán a Tiurin y López-Alegría, que ya cumplieron seis meses en el ingenio espacial.
Williams, que llegó al espacio en el transbordador Discovery el pasado mes de diciembre, se quedará a bordo para integrarse al dúo Yurchijin-Kótov como tercera tripulante de la EEI-15.
Según la agenda prevista, Simonyi regresará a la Tierra en compañía de Tiurin y López-Alegría el 20 de abril próximo a bordo de la nave Soyuz TMA-9, actualmente enganchada al ingenio espacial.
Conforme las normas vigentes, la Soyuz antes de acoplarse dio una vuelta en torno a la plataforma orbital, y sus tripulantes hasta el final de la maniobra y la apertura de las escotillas visten sus escafandras espaciales, dijo un portavoz del Centro a Interfax.
En la sede del CCVE, en la ciudad de Koroliov a las afueras de Moscú, amigos personales del turista y familiares de los cosmonautas aplaudieron cuando se produjo el enganche, que observaron en una gran pantalla con imágenes recibidas en directo desde el espacio.
La Soyuz TMA-10 fue lanzada al espacio el pasado sábado con ayuda de un cohete portador Soyuz-FG, que despegó a las 17.31 GMT desde el cosmódromo de Baikonur, en Kazajistán, Asia Central.
Una vez comprobados los sistemas de enganche y nivelada la presión atmosférica entre la Soyuz TMA-10 y la EEI, se abrirán las escotillas y los recién llegados serán recibidos por los inquilinos del laboratorio espacial.
La EEI actualmente está habitada por el ruso Mijaíl Tiurin y los estadounidenses Michael López-Alegría y Sunita Williams, que conforman la décimo cuarta expedición (EEI-14).
Yurchijin y Kótov llegan a la EEI en calidad de integrantes de décimo quinta expedición (EEI-15), en una misión que durará al menos 189 días.
Una vez a bordo de la EEI, Simonyi (FOTO-IZQUIERDA), Yurchijin y Kótov podrán comer alimentos calientes, porque en los dos días que duró el vuelo de ida en la Soyuz TMA-10 sólo pudieron consumir comida fría.
De origen húngaro y 58 años, Simonyi es un millonario reconocido en el mundo de la informática y co-fundador de la empresa Microsoft, donde trabajo hasta 1981 en el desarrollo de importantes proyectos como Words y Excel.
Durante los próximos ocho días, en compañía de los tres rusos y sus dos compatriotas, Simonyi, el quinto turista en visitar la EEI, desarrollará experimentos para agencias espaciales y empresas comerciales de Europa y Japón y ofrecerá entrevistas por internet.
Mientras, los rusos y estadounidenses comenzarán las actividades relacionadas con el relevo de las expediciones EEI-14 y EEI-15, que incluyen inventarios, inspecciones técnicas y otras formalidades.
Yurchijin y Kótov reemplazarán a Tiurin y López-Alegría, que ya cumplieron seis meses en el ingenio espacial.
Williams, que llegó al espacio en el transbordador Discovery el pasado mes de diciembre, se quedará a bordo para integrarse al dúo Yurchijin-Kótov como tercera tripulante de la EEI-15.
Según la agenda prevista, Simonyi regresará a la Tierra en compañía de Tiurin y López-Alegría el 20 de abril próximo a bordo de la nave Soyuz TMA-9, actualmente enganchada al ingenio espacial.
Charles Simonyi comenzó hoy el quinto vuelo de un turista al cosmos en la nave rusa Soyuz TMA-10 con destino a la Estación Espacial Internacional.
Simonyi, de 58 años, dejó Hungría a los 17, y partió a Estados Unidos para realizar sus estudios de ingeniería informática. Ha trabajado desarrollando dos de los programas más conocidos de Microsoft, Word y Excel.
La Soyuz TMA-10, en la que Simonyi (en las fotos)acompaña a los cosmonautas rusos Fiódor Yurchijin y Oleg Kótov, fue impulsada por un cohete Soyuz FG que despegó a las 17.31 GMT desde el cosmódromo kazajo de Baikonur, en Asia Central.Por segunda vez, la televisión rusa transmitió en directo el lanzamiento de un cohete con una nave tripulada y por primera vez la maniobra pudo verse también en tiempo real a través de internet.
"El lanzamiento de la Soyuz TMA-10 transcurrió sin contratiempos, todos sus sistemas funcionan normalmente y los tripulantes se sienten perfectamente", dijo un portavoz del Centro de Control de Vuelos Espaciales (CCVE) de Rusia a la agencia rusa Interfax.
Durante la transmisión televisiva se vio la ignición de los propulsores del cohete y cómo éste se perdía en el cielo, mientras una voz en el Centro de Control comunicaba: "El vuelo transcurre normalmente".
La televisión mostró también algunas imágenes desde la cabina de la nave en las que se podía observar a los tres cosmonautas, entre los cuales empezaba a volar en la ingravidez un juguete de peluche, y escuchar sus conversaciones con el centro terrestre.
Unos nueve minutos después del lanzamiento, la Soyuz TMA-10 se separó del cohete portador y se ubicó en una órbita transitoria de unos doscientos kilómetros de la Tierra.
A partir de ese momento, la nave con los cosmonautas comenzó su vuelo autónomo a la EEI, que orbita a unos 340 kilómetros de la Tierra y a la que se acoplará el próximo lunes a las 19.12 GMT.
Durante su permanencia de diez días en el espacio, Simonyi, de 58 años, desarrollará un ciclo de experimentos para agencias espaciales de varios países de Europa, entidades científicas y empresas comerciales, y ofrecerá entrevistas por internet.
Simonyi es un millonario reconocido en el mundo de la informática y uno de los fundadores de la empresa Microsoft, donde trabajo hasta 1981 en el desarrollo de proyectos como el editor de texto Word y la hoja de cálculo Excel.
Yurchijin y Kótov integran la decimoquinta expedición permanente (EEI-15) que llevará a cabo una misión de al menos 189 días a bordo de la plataforma orbital.Los dos cosmonautas reemplazarán en la órbita al ruso Mijáil Tiurin y al estadounidense Michael López-Alegría, que junto a su compatriota Sunita Williams integran la actual tripulación EEI-14 que habita el ingenio espacial.
Tiurin y López-Alegría, quienes también pasaron en el espacio medio año, regresarán a la Tierra junto con Simonyi el próximo 20 de abril en la nave Soyuz TMA-9, actualmente adosada al laboratorio orbital.
Williams, que llegó al ingenio en el transbordador "Discovery" el pasado diciembre, se quedará a bordo para integrarse como tercer tripulante de la EEI-15.
Antes de emprender vuelo, Simonyi anunció que el 12 de abril ambas tripulaciones y él organizarán una cena especial a bordo de la EEI para conmemorar el cuadragésimo sexto aniversario del viaje del soviético Yuri Gagarin, el primer cosmonauta de la Historia.
En esa cena degustarán platos creados por el chef francés Alain Ducasse por encargo de la Agencia Espacial Europea (ESA) y que incluirán codornices asadas en vino de Madrian, pechugas de pato rellenas con alcaparras, pollo al queso con retoños de apio y puré de patata con nueces.
Durante su permanencia en la órbita, la EEI-15 realizará dos caminatas espaciales y 41 experimentos científicos y asistirá al arribo de dos naves de carga rusas Progress y dos misiones de transbordadores estadounidenses con astronautas de la NASA, así como, posiblemente, del carguero "Julio Verne".
Se prevé que el "Julio Verne", primer Vehículo de Transferencia Automática (ATV) europeo, sea puesto en órbita por un cohete Ariane-5 lanzado desde la base espacial de la ESA de Kurú, en la Guayana Francesa, aunque el vuelo todavía no está confirmado.
El turismo cósmico, a un precio de entre veinte y veinticinco millones de dólares, lo inauguró el estadounidense Dennis Tito con un viaje a la estación espacial en mayo de 2001.
El segundo fue el sudafricano Marc Shuttleworth, quien realizó en la EEI pruebas científicas relacionadas con el sida en 2002, y el tercero fue el científico estadounidense Grigory Olsen, en 2005.
La última en visitar la ISS fue Anousha Ansari, millonaria norteamericana de procedencia iraní, la primera turista femenina del ingenio espacial, en septiembre del año pasado.
Acoplada con éxito la nave Soyuz de un MUELLE a OTRO de la estación orbital, para dejar HUECO al MULTIMILLONARIO americano Simonyi el día 9 de abril.

Los tripulantes de la Estación Espacial Internacional (EEI) efectuaron hoy con éxito la operación de traslado de la nave rusa Soyuz TMA-9 a otro muelle de la plataforma orbital, según ha confirmado el Centro de Control de Vuelos Espaciales (CCVE) de Rusia.
La maniobra de desenganche de la Soyuz del muelle del módulo Zariá de la EEI y su acoplamiento al módulo Zvezdá de la misma fue efectuada de forma manual por el cosmonauta ruso Mijaíl Tiurin.
La maniobra de desenganche de la Soyuz del muelle del módulo Zariá de la EEI y su acoplamiento al módulo Zvezdá de la misma fue efectuada de forma manual por el cosmonauta ruso Mijaíl Tiurin.
El traslado de la nave a otro segmento del ingenio espacial era necesario para dejar libre el muelle de enganche del módulo Zariá, destinado a recibir la nave Soyuz TMA-10 el próximo 9 de abril.La Soyuz TMA-10, cuyo lanzamiento está previsto para el próximo 7 de abril, transportará al millonario estadounidense Charles Simonyi(EN LA FOTO), el quinto turista en visitar la EEI, y a los cosmonautas rusos Fiódor Yurchijin y Oleg Kótov, integrantes de la expedición 15.
Tiurin y López-Alegría, que llegaron a la EEI en octubre del año pasado, regresarán a Tierra el 20 de abril junto a Simonyi, al tiempo que Wiliams permanecerá en la estación en compañía de Yurchijin y Kótov, y volverá más tarde con un transbordador estadounidense.
Charles Simonyi es un multimillonario, ingeniero de software , que trabajó para Microsoft y cooperó en el diseño de los programas Word y Excel.
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