Un grupo de científicos británicos ha reconstruido ese prototipo que no precisa alimentarse de electricidad.Malcolm McCulloch es un ingeniero de Oxford que se dedica a las tecnologías verdes. Ahora, el equipo que dirige ha fabricado el prototipo de ese refrigerador patentado en 1930 por el premio Nobel y su colega, el físico atómico húngaro Leo Szilard.
El modelo inventado por Einstein y Szilard no requiere los "freones" y usa en cambio amoniaco, butano y agua y aprovecha el hecho de que los líquidos hierven a temperaturas inferiores cuando la presión del aire es menor.
En este sentido, McCulloch explica esto gráficamente: "En la cima del monte Everest, el agua hierve a una temperatura muy inferior a la que se necesita cuando uno está a nivel del mar".
Ahora veremos que futuro le espera al proyecto...