Los hechos se remontan al año 1996, fecha en que Airtel comenzó a operar en España. Al encontrar dificultades para distribuir sus servicios denunció a Telefónica de España, Telefónica Servicios Móviles y Telyco ante el Servicio de Defensa de la Competencia (SDC) por abuso de posición dominante y falseamiento de la libre competencia por actos desleales.
Según publica 'El País', el proceso podría alargarse más de dos años, por los recursos a instancias judiciales superiores, por lo que el diario no descarta que las compañías lleguen a un acuerdo y pacten una indemnización que convenga a las dos.