La distribución de más de siete mil variantes de este tipo de adware, que comenzó hace casi un año, sigue consiguiendo hacer picar a millones de internautas que pasan de media tres días para conseguir desinfectar sus equipos .
En realidad, se trata de una acción para conseguir datos bancarios y estafar dinero, ya que tras el aviso de infección lleva al usuario a páginas de venta de falsos antivirus. A un precio medio de 49,95 €, y según los datos que tenemos, “calculamos que los autores de este malware pueden estar ganando más de 10.000.000 de € mensuales, ya que el 3% de los infectados realmente procede a la compra”.
Los usuarios se infectan de diferentes formas: navegando por páginas con contenido adulto; bajándose ficheros de redes de intercambio peer-to-peer; accediendo a postales con dedicatoria que reciben por correos electrónicos; descarga de ficheros que aprovechan agujeros de seguridad, de forma que el usuario ni se entera, etc. Incluso, se han dado casos de ejemplares que manipulaban la página de inicio de Google (http://www.flickr.com/photos/panda_security/2909336058/).
El mecanismo de todas las variantes es el mismo: avisan al usuario que su PC está infectado, y comienzan a aparecer ventanas emergentes, fondos de escritorio y salvapantallas que realmente abruman al internauta y no le dejan hacer prácticamente nada. Estas prácticas buscan, sobre todo, asustarle, utilizando por ejemplo cucarachas que se comen el escritorio hasta que el usuario no tiene más remedio que hacer clic en el botón de compra, o bien simulan fallos de Windows con el típico pantallazo azul.
Los internautas más avezados se dan cuenta de que realmente se trata de una infección y buscan la solución. “La peor parte de estos falsos antivirus es que son muy difíciles de desinfectar. Los usuarios más avanzados pueden intentar hacerlo manualmente, técnica realmente difícil si no se sabe mucho de informática. En general, los usuarios tardan unos tres días en eliminar por completo esta amenaza”, añade Luis Corrons. “Por eso recomendamos que si su antivirus no lo ha detectado, se instalen uno de nueva generación, especialmente preparados para detectar, desinfectar y eliminar todo rastro de esta amenaza”.
El mecanismo de todas las variantes es el mismo: avisan al usuario que su PC está infectado, y comienzan a aparecer ventanas emergentes, fondos de escritorio y salvapantallas que realmente abruman al internauta y no le dejan hacer prácticamente nada. Estas prácticas buscan, sobre todo, asustarle, utilizando por ejemplo cucarachas que se comen el escritorio hasta que el usuario no tiene más remedio que hacer clic en el botón de compra, o bien simulan fallos de Windows con el típico pantallazo azul.
Los internautas más avezados se dan cuenta de que realmente se trata de una infección y buscan la solución. “La peor parte de estos falsos antivirus es que son muy difíciles de desinfectar. Los usuarios más avanzados pueden intentar hacerlo manualmente, técnica realmente difícil si no se sabe mucho de informática. En general, los usuarios tardan unos tres días en eliminar por completo esta amenaza”, añade Luis Corrons. “Por eso recomendamos que si su antivirus no lo ha detectado, se instalen uno de nueva generación, especialmente preparados para detectar, desinfectar y eliminar todo rastro de esta amenaza”.